Burning Witches ha anunciado la salida de Laura Guldemond después de siete años como vocalista. El comunicado conjunto atribuye la decisión a la propia cantante y evita convertir la despedida en un combate de barro: Guldemond afirma que no hay malos sentimientos y explica que las visiones de ambas partes ya no estaban completamente alineadas.
La banda confirma que mantendrá todos los conciertos anunciados. Jennifer Gruber, cantante de Fireborn, asumirá el micrófono en las actuaciones de final de año mientras Burning Witches realiza audiciones para encontrar una vocalista permanente. Es una sustitución temporal expresamente identificada como tal; coronarla ya como nueva integrante sería confundir una guardia de escenario con una escritura notarial.
Guldemond se marcha tras participar en cuatro álbumes del grupo y anuncia que concentrará sus esfuerzos en su propia música y en futuros proyectos creativos. Burning Witches agradece las actuaciones, discos y recuerdos compartidos, y asegura que continuará. Napalm Records mantiene todavía material promocional de la etapa de «Inquisition» con Laura: sirve como contexto histórico, no como desmentido de un comunicado posterior.
La noticia entra en Noticias, no en El Brasero. Existe una diferencia artística reconocida, pero ninguna de las dos partes formula acusaciones, denuncia conflicto ni describe una ruptura hostil. Si aparecen hechos nuevos, se añadirá una actualización; por ahora, fabricar una guerra a partir de una despedida civilizada sería echar gasolina donde solo han dejado una antorcha.
La imagen principal es el comunicado oficial completo, descargado y servido localmente sin recortes. No se han añadido retratos de archivo para inflar una galería: en un cambio de formación, el documento que identifica a Laura, Jennifer, los conciertos y la búsqueda de sustituta aporta más que cinco poses recicladas sin relación con el anuncio.
