Nigel Durham, batería de Saxon durante la etapa de «Destiny», ha muerto a los 61 años. La propia banda confirmó el fallecimiento y trasladó sus condolencias a su esposa Lauretta, su hija Gemma, sus nietos y el resto de la familia. No se ha comunicado la causa; rellenar ese silencio con diagnósticos de barra sería una falta de respeto y, además, periodismo de saldo.

Durham entró en Saxon en 1987 como sustituto de Nigel Glockler y grabó «Destiny», publicado en 1988. Fue una época breve, pero quedó fijada en un álbum que empujó al grupo hacia un sonido más melódico y pulido. La batería del disco no es una nota al pie: sostiene un capítulo discutido entonces y bastante más interesante cuando se escucha sin el juicio automático de los guardianes del denim.

Después pasó por Oliver/Dawson Saxon, el proyecto de Graham Oliver y Steve Dawson, con créditos en «Re://Landed» e «It's Alive». En 2013 se incorporó a Morpheus Rising. Glockler también despidió públicamente a quien llamó amigo y envió fuerza a la familia.

La confirmación procede del perfil oficial de Saxon y se ha contrastado con la biografía de la banda y Blabbermouth. La fotografía de archivo vinculada al anuncio se sirve localmente y mantiene su encuadre completo. No se añade un vídeo por rellenar: no hemos localizado una pieza oficial directamente dedicada al fallecimiento que aporte más que el comunicado.