Demanda, propiedad y derechos de imagen · 11 SEP 2026 · ACTUALIZADO 21 SEP

La herencia de Brent Hinds lleva a Mastodon ante el juez

La sucesión explica que busca contabilidad, valoración y una separación empresarial ordenada tras la salida de Hinds; también mantiene su objeción al uso de su imagen. Mastodon rechaza la demanda y todavía no hay sentencia.

La herencia de Brent Hinds lleva a Mastodon ante el juez
Fotografía promocional oficial de Mastodon difundida por Blabbermouth

Actualización del 21 de septiembre: la herencia de Brent Hinds ha difundido una declaración para explicar el alcance de la demanda. Sostiene que el litigio busca obtener una contabilidad, valorar correctamente las participaciones atribuidas al guitarrista y cerrar de forma ordenada la relación empresarial después de que fuera apartado de Mastodon. Es la posición de la parte demandante, no un hecho ya establecido por el tribunal.

La sucesión añade que la disputa incluye ingresos de mercancía y el uso de una imagen reconocible de Hinds sin consentimiento. Afirma que no pretende obligar al público a escoger bando ni juzgar el duelo o las intenciones personales de los miembros de Mastodon. La precisión rebaja algo la espuma del combate público, pero no resuelve las cuentas ni sustituye una sentencia.

La herencia de Brent Hinds ha demandado a Troy Sanders, Bill Kelliher, Brann Dailor y varias sociedades vinculadas a Mastodon. La reclamación civil fue presentada el 3 de septiembre en el condado de Fulton, Georgia. Que exista una demanda es un hecho; que sus acusaciones sean ciertas todavía debe probarse. Aquí no vamos a confundir un escrito de parte con las tablas de la ley grabadas en una Les Paul.

Según la demanda, Hinds conservaba participaciones en Mastodon, su tienda de mercancía y negocios relacionados porque la operación destinada a cerrar económicamente su salida nunca llegó a firmarse antes de su muerte. La sucesión pide una contabilidad completa y sostiene que no puede valorarse una participación sin conocer antes libros, ingresos y obligaciones.

El escrito afirma que las sociedades enviaron después un cheque por 80.000 dólares como precio conjunto de esas participaciones, pero sin el desglose reclamado. La herencia dice que no lo ha cobrado. Esa cifra es la oferta que describe la parte demandante, no una tasación judicial ni una prueba de que el importe sea insuficiente.

La disputa también alcanza «Marrow Deep». La sucesión sostiene que la portada y artículos de merchandising utilizan un rostro reconocible de Hinds entre calaveras y otras caras, pese a que el guitarrista no participó musicalmente en el álbum. Alega un uso no autorizado de su imagen y objeta además que antiguos compañeros hayan hablado públicamente de su supuesto consumo de sustancias y de asuntos privados tras su muerte.

Mastodon respondió públicamente el 11 de septiembre. La banda define el asunto como una disputa empresarial privada que la sucesión decidió hacer pública, niega de forma tajante cualquier mala intención y afirma que defenderá con firmeza lo que considera una demanda carente de fundamento. Añade que no hará más comentarios porque entiende que discutir el caso en público no honraría la memoria ni el legado musical de Hinds.

La respuesta importa y queda incorporada con el mismo volumen que la demanda, pero es una negación general: no aporta la contabilidad reclamada ni contesta públicamente cada alegación sobre las participaciones, el cheque o la imagen de «Marrow Deep». Tampoco existe todavía una resolución judicial sobre el fondo. No hay apropiación probada, liquidación fijada ni indemnización concedida; hay dos partes que ya han dejado clara su posición.

La pieza entra en El Brasero porque su centro es un conflicto legal entre una sucesión y los miembros supervivientes de una banda. Reutilizamos una fotografía promocional oficial ya alojada localmente y no incorporamos el vídeo de «Marrow Deep»: documenta el disco, no esta demanda. El homenaje puede ser sincero y la pelea patrimonial real al mismo tiempo; los amplificadores admiten matices, aunque internet prefiera dos botones gigantes de culpable e inocente.